La acrofobia es el miedo irracional a las alturas; un tipo de miedo que parece que no afecta en absoluto a determinadas personas, que encuentran la autorrealización intentando llegar lo más cerca posible del cielo.
Alain Robert es un escalador francés, quizás el más mediático que nunca ha existido, es mayormente conocido por llegar a la cima de los edificios más emblemáticos del mundo; entre sus cumbres se encuentran la Torre Eiffel, el Empire State, las Torres Petronas, el hotel Luxor, la Torre Sears...un elemento más de dificultad reside en que realiza estas subidas en solo integral; sin la ayuda de arneses ni cuerdas, sólo con sus pies y manos.
Su afición, si es que podemos llamarla así, comenzó con tan sólo 11 años, cuando se olvidó las llaves dentro de su casa, y trepó por la fachada para entrar por la ventana y cogerlas; la cosa es que vivía en un octavo piso.
Tuvo algunas caídas graves, llegando a estar en coma en dos ocasiones, como consecuencia de las caídas sufre de vértigo y epilepsia ocasional, todo un riesgo seguir escalando en esas condiciones, pero ni siquiera esto (y las suculentas ayudas de patrocinadores) le impide seguir viendo el paisaje desde los lugares más variopintos.
Comentando la obra y milagros de Robert con mi compañero Pepo (no dejéis de visitar Bloke a Bloke) me habló de otro par de casos de trepamuros salvajes, pero en este caso las historias son bastante opuestas en sus fines.
Alex Honnold quizás representa el máximo exponente hoy en día de la escalada en solo integral, este chaval de 27 años nacido en Sacramento ha superado muchos récords de velocidad en paredes realmente exigentes, sin cuerdas ni ayuda externa de ningún tipo, las imágenes de sus hazañas dan mucho miedo, riesgo en estado puro donde la línea que separa la vida y la muerte es realmente estrecha.
Escalando La Nariz de El Capitán (mucho tiempo considerada como imposible de escalar) invirtió 5 horas y 50 minutos, cuando normalmente, para los pocos que pueden completarla, se tarda entre 2 y 4 días.
Las paredes del valle de Yosemite no tienen ningún secreto para él. Abandonó sus estudios de ingenieria para dedicarse por completo a escalar.
Hay que tener en cuenta la absoluta concentración que debe dedicar a su esfuerzo, aparte de contar con un buen grado de suerte, las presas revientan en ocasiones y un desliz en estas condiciones es fatal.
Os dejo un vídeo impactante, para verle en acción sólo teneis que pinchar aquí. Vereis como os sudan las manos.
Por último puede que sólo exista un caso más brutal que el de Honnold, se trata de Dan Osman, un californiano descendiente de samurais y que encontró tragicamente la muerte dedicado a una de sus pasiones, la caída libre controlada. Osman también gustaba de escalar de forma libre sin ayudas de ningún tipo y practicaba la velocidad como ninguno.
El salto libre controlado consiste en una caída libre frenada por varias cuerdas de seguridad, os dejo otro vídeo para que comprobeis que en casos como los de Osman, la adrenalina nunca era suficiente, pinchad aquí.
Buen fin de semana.
ë.








Vaya huevos!!!
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